Héctor Acosta se despide de la Casa Salesiana

Héctor Acosta y su legado en la Casa Salesiana: 11 años de gestión laica en Río Gallegos
En una entrevista cargada de emotividad y recuerdos en los estudios de FM Ciudad, el señor Héctor Acosta, popularmente conocido como «El Tío», compartió sus sensaciones tras finalizar una etapa histórica al frente de la Casa Salesiana de Río Gallegos. Con 11 años de gestión como director general y una vida ligada a la institución como exalumno y administrador, Acosta se convirtió en un símbolo de la transición hacia la conducción laica dentro de la obra de Don Bosco en Santa Cruz. Durante la charla, repasó los hitos de una institución que cumple 140 años de presencia en la región, formando no solo profesionales, sino también ciudadanos comprometidos con la comunidad.
La Casa Salesiana no es solo un colegio; es un complejo que abarca el colegio central (Nuestra Señora de Luján), la Escuela Domingo Savio, oratorios, el batallón de exploradores y diversas actividades en la chacra. Acosta destacó la responsabilidad delegada por los salesianos al nombrarlo como el primer director general laico, un desafío que asumió con la convicción de mantener viva la llama pastoral y educativa que iniciaron figuras emblemáticas como el Padre Mario Pomato o el Padre Luis García Padrón. Su salida marca el cierre de un ciclo donde la unificación de la «familia salesiana» fue el objetivo primordial, logrando que las distintas sedes caminaran bajo un mismo propósito educativo y espiritual.
Tabla de contenidos
- El primer director laico: Un hito en la historia salesiana
- Identidad y figuras históricas: El recuerdo de los pioneros
- De la exclusividad masculina a la integración mixta
- Egresados ilustres y formación de ciudadanos
- La unificación de la familia: El cumplimiento del objetivo
- Preguntas frecuentes sobre la Casa Salesiana
El primer director laico: Un hito en la historia salesiana
La gestión de Héctor Acosta en la Casa Salesiana rompió moldes tradicionales. Históricamente, la conducción de estas instituciones recaía en religiosos, pero Acosta abrió el camino para que el laicado tomara las riendas de la administración y la dirección general. «Fueron 11 años de gestión. Me tocó ser el primer administrador laico hace muchos años y luego el primer director general», recordó en FM Ciudad. Esta transición no fue solo administrativa, sino un voto de confianza hacia quienes, sin ser sacerdotes, comparten profundamente el carisma de Don Bosco.
La responsabilidad de dirigir una «casa» implica supervisar una estructura compleja que incluye niveles inicial, primario y secundario, además de las actividades pastorales y recreativas de los oratorios. Acosta subrayó que su rol fue actuar como puente entre la tradición religiosa y la realidad social de las familias contemporáneas, asegurando que los valores de disciplina, deporte y espiritualidad se mantuvieran vigentes en un mundo en constante cambio. Su permanencia, extendida mediante excepciones autorizadas por la congregación, da cuenta de una gestión valorada por sus superiores y la comunidad educativa.
Identidad y figuras históricas: El recuerdo de los pioneros
Hablar de la Casa Salesiana es invocar la memoria de grandes formadores que marcaron la historia de Río Gallegos. Acosta recordó con especial afecto al Padre Mario Pomato, quien lo entrevistó para ingresar al colegio, y al Padre Luis García Padrón, fundador de instituciones clave como el Juanito Bosco y el ICEES. Estos nombres, junto al Padre Canepa y José Héctor Zaracano, forjaron una identidad basada en el servicio y la cercanía con los jóvenes, especialmente a través del sistema preventivo salesiano.
Durante la entrevista en FM Ciudad, se mencionó la importancia de los oratorios y la banda del colegio, dirigida por el profesor Cagliero en los años 80. Estos espacios de contención social permitieron que miles de chicos de diferentes barrios se acercaran a la música y al deporte, creando vínculos que perduran por décadas. El recuerdo de los «curas fundadores» sirve como base para entender por qué la institución sigue siendo un pilar fundamental en la sociedad santacruceña, manteniendo un sentido de pertenencia que los exalumnos llevan con orgullo durante toda su vida adulta.
De la exclusividad masculina a la integración mixta
Uno de los cambios más profundos en la historia reciente del colegio fue la incorporación de mujeres, rompiendo con décadas de exclusividad masculina. Acosta, quien se desempeñaba como administrador en ese entonces, relató el intenso debate que se generó entre las familias. Muchos padres de exalumnos querían que sus hijas continuaran en la misma institución en lugar de migrar a otras escuelas públicas o religiosas femeninas al finalizar el séptimo grado.
La transición fue gradual, comenzando por el nivel inicial y la primaria, hasta llegar a la primera promoción mixta. «Fue un ida y vuelta muy grande entre los que querían que continuaran y los que decían que debían ir a María Auxiliadora», explicó Acosta. El paso al sistema mixto no solo respondió a una demanda social, sino que enriqueció la convivencia escolar y preparó mejor a los estudiantes para la realidad universitaria y laboral. Hoy, la presencia femenina está totalmente naturalizada y consolidada en todos los niveles de la casa.
Egresados ilustres y formación de ciudadanos
La Casa Salesiana ha sido cuna de numerosos dirigentes políticos, deportistas y profesionales de renombre. En su charla con FM Ciudad, Héctor Acosta mencionó nombres contemporáneos como Pablo González (ex presidente de YPF) y Leonardo Roquel, destacando que muchos de ellos fueron sus compañeros de promoción. La institución se ha caracterizado por ser un semillero de figuras que luego ocupan cargos en el ámbito público y privado, manteniendo siempre el sello de la formación salesiana.
Más allá de las personalidades destacadas, Acosta puso el foco en los miles de «buenos cristianos y honrados ciudadanos» que egresaron de sus aulas. Profesionales de la salud, comerciantes, policías y docentes de Río Gallegos han pasado por sus patios. El director destacó que el éxito de la institución se mide en el agradecimiento de las familias que encuentran en el colegio no solo educación académica, sino un apoyo emocional y espiritual en momentos difíciles. El reconocimiento en la calle, el «gracias por atenderme» o «gracias por la respuesta aunque no fuera la que esperaba», son los verdaderos trofeos de su carrera.
La unificación de la familia: El cumplimiento del objetivo
Al reflexionar sobre el final de su gestión, Acosta identificó un momento clave que le indicó que su misión principal estaba cumplida: la unificación total de las sedes. Históricamente, existía una diferenciación entre el colegio del centro y la Escuela Domingo Savio. El objetivo de la dirección general fue que ambas instituciones caminaran juntas como una sola familia, compartiendo actividades, bailes y proyectos pedagógicos sin distinciones.
Los hitos de su gestión incluyen:
- Unificación administrativa y pastoral: Lograr que el «Nuestra Señora de Luján» y el «Domingo Savio» se perciban como una única comunidad.
- Fortalecimiento académico: Impulso de capacitaciones docentes y mejora de la calidad educativa en todos los niveles.
- Presencia salesiana constante: Mantener los oratorios y actividades de fin de semana como espacios de contención social.
A pesar de haber dejado el cargo tras 11 años de dirección y 31 años dentro de la institución, Acosta aseguró que su vínculo con la casa permanece intacto. Aunque ahora disfruta de tiempos más tranquilos en casa, desayunando con su familia y alejándose de la vorágine diaria, su compromiso con los valores salesianos sigue firme. El nuevo equipo de conducción, compuesto por más de 20 personas, hereda una institución sólida, mixta y profundamente integrada en la identidad de Río Gallegos, lista para enfrentar los desafíos de los próximos años.
Preguntas frecuentes sobre la Casa Salesiana
¿Qué instituciones integran la Casa Salesiana en Río Gallegos?
Está conformada por el Colegio Nuestra Señora de Luján, la Escuela Domingo Savio, los oratorios, el Batallón de Exploradores y las instalaciones recreativas de la chacra.
¿Quién fue el primer director general laico de la institución?
Héctor «El Tío» Acosta fue el primer laico en ocupar el cargo de administrador y posteriormente el de director general, rompiendo con la tradición de conducción exclusivamente religiosa.
¿Cuántos años de historia tiene la presencia salesiana en la ciudad?
La Casa Salesiana cumple 140 años en Río Gallegos, habiendo sido pionera en la educación secundaria y primaria de la capital santacruceña desde finales del siglo XIX.
La trayectoria de Héctor Acosta deja una huella imborrable en la educación de Santa Cruz, demostrando que el liderazgo laico puede fortalecer y modernizar las instituciones más tradicionales sin perder su esencia original.







