Petróleo y Ley de Bases: El fin del autoabastecimiento

Energía en foco: Moisés Solorza analiza el impacto de la Ley de Bases y el conflicto en Irán
En una nueva edición de su columna «La Energía en Foco» por FM Ciudad, el referente energético Moisés Solorza brindó un análisis profundo sobre la compleja situación que atraviesa el sector en la Argentina. En diálogo con Rolando y Gustavo, Solorza explicó cómo las modificaciones introducidas por el DNU 70/2023 y la Ley de Bases han alterado drásticamente la política soberana del país. Durante la entrevista, se desglosó por qué los recientes aumentos en los combustibles en Río Gallegos y el resto del país no son hechos aislados, sino la consecuencia directa de una decisión política de abandonar el autoabastecimiento interno como prioridad nacional para favorecer la exportación de crudo en un mercado global convulsionado.
La charla en FM Ciudad permitió visibilizar una realidad que suele quedar oculta tras los precios de los surtidores: la interconexión de la energía con industrias estratégicas para Santa Cruz, como la minería y la producción de alimentos. Solorza advirtió que la Argentina se encuentra en una posición de vulnerabilidad extrema ante los cimbrones internacionales, como el posible cierre del Estrecho de Ormuz, debido a que el marco legal vigente desregula el mercado doméstico y lo ata a los valores del comercio exterior. Este cambio de paradigma, que prioriza la renta empresaria sobre la estabilidad económica de los hogares argentinos, marca un punto de inflexión en la historia energética del país.
Tabla de contenidos
- El fin del autoabastecimiento como prioridad
- El impacto del conflicto internacional en el mercado local
- Azufre, minería y tecnología: La cara oculta del petróleo
- Capacidad de refinación y exportación de patrimonio
- Dolarización de tarifas y el horizonte del combustible
- Preguntas frecuentes sobre energía
El fin del autoabastecimiento como prioridad
Uno de los puntos más críticos señalados por Solorza en FM Ciudad fue la derogación del artículo 1 de la Ley de Hidrocarburos. Esta modificación legal implica que el Estado argentino deja de considerar el autoabastecimiento como una estrategia de seguridad nacional. Según el analista, bajo el esquema del gobierno de Javier Milei, el recurso extraído pasa a ser propiedad plena de los concesionarios una vez en superficie, permitiéndoles disponer libremente del gas y el petróleo sin restricciones para el mercado interno.
Esta política de «maximizar la renta del sector energético» promueve las exportaciones de manera agresiva, dejando a la demanda local en igualdad de condiciones con la externa mediante el sistema de import/export parity. Esto significa que, ante cualquier aumento del precio internacional por conflictos bélicos, los usuarios argentinos pagarán el mismo valor que los compradores extranjeros, eliminando cualquier beneficio de producir energía en suelo propio. La Argentina, que cuenta con una matriz energética descarbonizada basada en el gas natural, cede así su soberanía para integrarse subordinadamente al mercado global.
El impacto del conflicto internacional en el mercado local
El escenario en Medio Oriente, particularmente la tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos, tiene un impacto directo en la economía doméstica debido a esta nueva desregulación. Solorza explicó que no se trata solo de la suba del barril de crudo, sino de la interrupción de cadenas de suministros críticas que circulan por el Estrecho de Ormuz. Si el conflicto se escala, el barril podría llegar a los 200 dólares, una cifra que se trasladaría casi automáticamente a las pizarras de las estaciones de servicio en Santa Cruz.
La vulnerabilidad es total porque el gobierno ha decidido desvincular el precio interno de los costos de producción locales. «Lo que debiera hacer la Argentina es tener desacoplados los precios internos con los costos internos al escenario mundial», sostuvo Solorza. Sin embargo, la ausencia de un «barril criollo» hace que el mercado interno sea rehén de la volatilidad internacional, afectando no solo el transporte sino también la cadena logística de todos los alimentos básicos que consume la población.
Azufre, minería y tecnología: La cara oculta del petróleo
Un aspecto innovador del análisis en FM Ciudad fue la mención de los derivados críticos del refinamiento. Solorza detalló cómo el azufre, un subproducto del procesamiento de gas y petróleo crudo, es indispensable para la producción de ácido sulfúrico. Este químico es la base para la extracción de minerales críticos como el cobre y el cobalto, fundamentales para la industria tecnológica y la fabricación de microchips en Taiwán.
Este vínculo pone en juego a la minería argentina, una industria vital para la provincia de Santa Cruz. Si el acceso al azufre se encarece o se privatiza para exportación masiva, el costo de operación minera se dispara. Además, la producción de fertilizantes (polímeros derivados del petróleo) también está en riesgo tras la privatización o entrega de activos como ProFertil. Esto impacta directamente en la escala de precios de los alimentos, ya que el campo depende de estos insumos para sostener la productividad agrícola, generando una inflación de costos difícil de contener.
Capacidad de refinación y exportación de patrimonio
Ante la consulta sobre si el país tiene la capacidad técnica para procesar su propia energía, Solorza fue contundente: Argentina posee uno de los complejos de refinación más importantes de Latinoamérica en La Plata, además de plantas en Mendoza, Neuquén, Salta y Bahía Blanca. El país tiene la infraestructura necesaria para cubrir toda la cadena: producción, transporte, distribución y derivados.
Sin embargo, el problema es político y no técnico. El marco de la Ley de Bases permite que el crudo se exporte sin procesar si la rentabilidad es mayor en el exterior, convirtiendo a la Argentina en un exportador de materia prima que luego debe importar productos elaborados o pagar precios internacionales por lo que se refina localmente. Solorza advirtió que YPF y otras empresas estratégicas están desprendiéndose de «áreas maduras», como las del Golfo San Jorge, favoreciendo la extranjerización del patrimonio nacional en lugar de aprovecharlo para el desarrollo industrial argentino.
Dolarización de tarifas y el horizonte del combustible
El horizonte para los usuarios no es alentador si se mantienen las políticas de dolarización total de las tarifas. Solorza estimó que el objetivo oficial es llevar el precio del combustible premium a un valor de 1,20 dólares por litro. En un contexto de devaluación y alta inflación, esto representa un golpe letal al bolsillo de los trabajadores y a la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
La situación es «caótica y compleja» debido a que el Estado se ha retirado de su rol de regulador. Mientras otras potencias del G7 liberan reservas estratégicas para contener los precios, la Argentina abre sus fronteras energéticas para que la renta fluya hacia el exterior. Esta dinámica, advirtió Solorza, no cambiará mientras la política energética esté abocada exclusivamente a favorecer al sector empresarial exportador por sobre las necesidades de la economía doméstica.
Preguntas frecuentes sobre energía
¿Por qué sigue aumentando el combustible si Argentina produce petróleo?
Porque la Ley de Bases eliminó la prioridad de abastecimiento interno, permitiendo que las petroleras cobren en el país el mismo precio que obtendrían exportando el recurso (precio internacional).
¿Qué relación hay entre el petróleo y el precio de la comida?
El petróleo no solo afecta el costo del flete; también es el insumo básico para fabricar fertilizantes y azufre (necesario para la industria química), lo que encarece la producción agrícola desde su origen.
¿Qué es el «barril criollo» y por qué ya no existe?
Era un acuerdo para que el precio del petróleo destinado al consumo interno fuera más bajo que el internacional. El gobierno actual lo eliminó para dolarizar completamente el sector y fomentar las exportaciones.
La columna de Moisés Solorza en FM Ciudad dejó en claro que la soberanía energética está en una encrucijada histórica. La transformación del recurso en riqueza social o en renta corporativa es la discusión de fondo que marcará el futuro económico de la Patagonia y el país. En las próximas semanas, el debate sobre la Ley de Glaciares y su impacto en la minería será el nuevo foco de análisis en este espacio dedicado a pensar la energía desde una perspectiva soberana y federal.










